La decisión de Chris Columbus: El día que rechazó dirigir Spider-Man por Harry Potter

Dicen que hay trenes que solo pasan una vez en la vida, pero no estoy de acuerdo: los trenes suelen tener varios horarios y, por ende, siempre hay más de una oportunidad para subirse a ellos. Eso fue exactamente lo que le ocurrió a Chris Columbus cuando se vio en la encrucijada de rechazar Spider-Man (2002) para subirse al exprés de Harry Potter.

El dilema de Columbus: la magia de Potter o el poder de Spider-Man

​A finales de los años 90, a punto de entrar en el nuevo milenio, la hija de Chris Columbus, completamente enamorada de los dos primeros libros de Harry Potter, le dijo a su padre que tenía que hacer una película sobre aquel joven mago.​

Chris leyó las dos novelas y quedó absolutamente fascinado con ese universo donde pequeños magos vivían aventuras dignas de la gran pantalla.

​El director de éxitos como Solo en casa (1990) o Señora Doubtfire (1993)se obsesionó por completo con la idea de dirigir el proyecto. Tanto fue así que preparó un dossier gráfico de más de cien páginas con su visión para la película. Luego le pidió a su agente que le consiguiera una reunión con Warner Bros., pero quería ser el último en entrevistarse de una lista llena de grandes cineastas.

¿Sabías que el mismísimo Steven Spielberg estuvo a punto de dirigir Harry Potter?​

La pasión y la minuciosa preparación de Columbus en aquella reunión conquistaron por completo a los ejecutivos de Warner, quienes le confirmaron como el director oficial de la adaptación.​

Sin embargo, el giro de guión llegó justo un día después de conseguir el puesto en la película del personaje de J.K. Rowling: Columbus recibió una llamada de Sony. Le ofrecían sentarse en la silla de director para llevar, por fin, a Spider-Man a la gran pantalla.

Chris Columbus junto Rupert Grint y Daniel Radcliffe
Chris Columbus junto Rupert Grint y Daniel Radcliffe. / Imagen: © Warner.

Chris Columbus: un gran fan de Spider-Man

Sin duda, a Chris Columbus le dolió tener que decirle que no a Spider-Man. Aunque estaba seguro de que quería adentrarse en el enorme reto de llevar Hogwarts a la gran pantalla, el director era un auténtico enamorado del Hombre Araña.

En ComicBook leí lo siguiente sobre él:

Spider-Man es probablemente la razón por la que me metí en el cine, porque de niño estaba obsesionado con los cómics de Marvel. Steve Ditko y John Romita eran mis artistas favoritos de todos los tiempos. Pasaba ocho horas al día en el sótano durante el verano dibujando cómics todo el tiempo. Dibujaba cómics de Spider-Man.

A pesar de que reconoció que dirigir Spider-Man habría sido cumplir el sueño de toda una vida, optó por Harry Potter y, echando la vista atrás, siempre se ha sentido feliz con aquella decisión.

Spider-Man (2002) escena fuego
Spider-Man (2002). / Imagen: © Sony.

Como seguro que ya sabéis, Spider-Man (2002) terminó siendo dirigida por Sam Raimi, lo que supuso un antes y un después para el cine de superhéroes. Raimi demostró que el género estaba más vivo que nunca.

La visión de Columbus nunca la podremos ver en pantalla, pero, según ha comentado en diversas entrevistas, su propuesta habría sido profundamente fiel a los cómics con los que creció: los ilustrados por Steve Ditko y John Romita Sr.

A cambio, sí pudimos disfrutar de su talento al frente de las dos primeras entregas de Harry Potter. Un trabajo que, sin duda, fue sencillamente mágico.

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